martes, 12 de abril de 2016

Mensaje para reflexión: Nuestro amor cotidiano: paciencia y amabilidad

El Papa Francisco publicó el pasado viernes su segunda Exhortación Apostólica. Se titula AMORIS LAETITIA, “LA ALEGRÍA DEL AMOR”.

En esta época en la que la humanidad está tan necesitada de sentir y vivir el amor, urge reflexionar y concientizar sobre la importancia de promoverlo y vivirlo sin distorsiones.

Como reflexión de esta semana, extraigo el siguiente fragmento de “La Alegría del Amor”, y destaco dos de sus características: paciencia y amabilidad.

Te invito a leer este fragmento y compartirnos: ¿cómo traduces estas manifestaciones del amor (paciencia y amabilidad) en el servicio que brindas a los usuarios o a tus compañeros de trabajo día a día? ¿Por qué es importante vigilar en todo momento nuestra paciencia y amabilidad hacia los demás? Y estas cualidades del amor, ¿cómo deben manifestarse en la familia?


¡Esperamos tus comentarios! 

90. En el así llamado himno de la caridad escrito por san Pablo, vemos algunas características del amor verdadero:
«El amor es paciente,
es servicial;
el amor no tiene envidia,
no hace alarde,
no es arrogante,
no obra con dureza,
no busca su propio interés,
no se irrita,
no lleva cuentas del mal,
no se alegra de la injusticia,
sino que goza con la verdad.
Todo lo disculpa,
todo lo cree,
todo lo espera,
todo lo soporta» (1 Co 13,4-7).
91. La primera expresión utilizada es makrothymei. La traducción no es simplemente que «todo lo soporta», porque esa idea está expresada al final del v. 7. El sentido se toma de la traducción griega del Antiguo Testamento, donde dice que Dios es «lento a la ira» (Ex 34,6; Nm 14,18). Se muestra cuando la persona no se deja llevar por los impulsos y evita agredir. Es una cualidad del Dios de la Alianza que convoca a su imitación también dentro de la vida familiar. Los textos en los que Pablo usa este término se deben leer con el trasfondo del Libro de la Sabiduría (cf. 11,23; 12,2.15-18); al mismo tiempo que se alaba la moderación de Dios para dar espacio al arrepentimiento, se insiste en su poder que se manifiesta cuando actúa con misericordia. La paciencia de Dios es ejercicio de la misericordia con el pecador y manifiesta el verdadero poder.
92. Tener paciencia no es dejar que nos maltraten continuamente, o tolerar agresiones físicas, o permitir que nos traten como objetos. El problema es cuando exigimos que las relaciones sean celestiales o que las personas sean perfectas, o cuando nos colocamos en el centro y esperamos que sólo se cumpla la propia voluntad. Entonces todo nos impacienta, todo nos lleva a reaccionar con agresividad. Si no cultivamos la paciencia, siempre tendremos excusas para responder con ira, y finalmente nos convertiremos en personas que no saben convivir, antisociales, incapaces de postergar los impulsos, y la familia se volverá un campo de batalla. Por eso, la Palabra de Dios nos exhorta: «Desterrad de vosotros la amargura, la ira, los enfados e insultos y toda la maldad» (Ef 4,31). Esta paciencia se afianza cuando reconozco que el otro también tiene derecho a vivir en esta tierra junto a mí, así como es. No importa si es un estorbo para mí, si altera mis planes, si me molesta con su modo de ser o con sus ideas, si no es todo lo que yo esperaba. El amor tiene siempre un sentido de profunda compasión que lleva a aceptar al otro como parte de este mundo, también cuando actúa de un modo diferente a lo que yo desearía.
99. Amar también es volverse amable, y allí toma sentido la palabra asjemonéi. Quiere indicar que el amor no obra con rudeza, no actúa de modo descortés, no es duro en el trato. Sus modos, sus palabras, sus gestos, son agradables y no ásperos ni rígidos. Detesta hacer sufrir a los demás. La cortesía «es una escuela de sensibilidad y desinterés», que exige a la persona «cultivar su mente y sus sentidos, aprender a sentir, hablar y, en ciertos momentos, a callar»[107]. Ser amable no es un estilo que un cristiano puede elegir o rechazar. Como parte de las exigencias irrenunciables del amor, «todo ser humano está obligado a ser afable con los que lo rodean»[108]. Cada día, «entrar en la vida del otro, incluso cuando forma parte de nuestra vida, pide la delicadeza de una actitud no invasora, que renueve la confianza y el respeto [...] El amor, cuando es más íntimo y profundo, tanto más exige el respeto de la libertad y la capacidad de esperar que el otro abra la puerta de su corazón»[109].
100. Para disponerse a un verdadero encuentro con el otro, se requiere una mirada amable puesta en él. Esto no es posible cuando reina un pesimismo que destaca defectos y errores ajenos, quizás para compensar los propios complejos. Una mirada amable permite que no nos detengamos tanto en sus límites, y así podamos tolerarlo y unirnos en un proyecto común, aunque seamos diferentes. El amor amable genera vínculos, cultiva lazos, crea nuevas redes de integración, construye una trama social firme. Así se protege a sí mismo, ya que sin sentido de pertenencia no se puede sostener una entrega por los demás, cada uno termina buscando sólo su conveniencia y la convivencia se torna imposible. Una persona antisocial cree que los demás existen para satisfacer sus necesidades, y que cuando lo hacen sólo cumplen con su deber. Por lo tanto, no hay lugar para la amabilidad del amor y su lenguaje. El que ama es capaz de decir palabras de aliento, que reconfortan, que fortalecen, que consuelan, que estimulan. Veamos, por ejemplo, algunas palabras que decía Jesús a las personas: «¡Ánimo hijo!» (Mt 9,2). «¡Qué grande es tu fe!» (Mt 15,28). «¡Levántate!» (Mc 5,41). «Vete en paz» (Lc 7,50). «No tengáis miedo» (Mt 14,27). No son palabras que humillan, que entristecen, que irritan, que desprecian. En la familia hay que aprender este lenguaje amable de Jesús.





APORTACIONES:

Emilio Dávalos:

Muy bello el primer fracmento que nos comparte. Reflexionando un poco, la paciencia es una virtud que la vemos impregnada en las sagradas escritura, desde Job hasta Jesús. Me resalto mucho una definición que lei la cual dice “La constancia valerosa que se opone al mal, y a pesar de lo que sufra el hombre no se deje dominar por él”, es tener el conocimiento de que en la vida nos vamos a encontrar muchos contratiempos, pero la sabiduria para reconocer que aun así es de una belleza infinita y vale la pena vivirla.


Humberto Vázquez: 

Yo soy de los que piensa que para amar hay que perseverar y para perseverar hay que ser pacientes.


No hay servicio si no hay amabilidad y no hay logros si no hay paciencia.

Mercedes Karam:

En esta ocasión, quiero hacer una reflexión, en cuanto al punto.” Tener paciencia no es dejar que nos maltraten”

Esto se da muchísimo, en los trabajos, familias, sociedades, muchas veces se piensa que el aguantar a una persona, ya sea compañero de trabajo, familia amigo etc. Es un signo de humildad, tener paciencia no es sólo aguantarse, y aceptar todas las injusticias del otro…. Es una oportunidad, para ayudar a esa persona, que está agrediendo, con nuestro llamado de atención, con humildad a esa persona, eso es obra de Misericordia, el corregir errores de las personas, el dar un concejo para ser mejores… pero muchas veces por miedo a muchas circunstancias, las personas preferimos quedarnos callados. Y aguantar los malos tratos de los demás ..Jesus mismo, cuando los mercaderes vendían afuera del templo, corrigió a todos, fue para un bien.. Igual nosotros no tengamos miedo, a hablar a corregir, a dar el concejo.
Aprendamos todos como compañeros de trabajo, como padres de familia, como amigos a ser amables y con mucho amor tratar a los demás, , porque todos somos iguales, seres irrepetibles y que todos tenemos derecho a ser tratados con dignidad.

Maru Hernández:



Creo que es muy enriquecedor lo que nos mandas, y una gran oportunidad para reflexionar y mejorar nuestras acciones y reacciones para con los demás.

Me gustaría compartir algunas ideas.

Cuando nos enojamos tendemos a exagerar o dramatizar,  por lo que al sentirnos así debemos tratar de tranquilizarnos para evitar decir cosas que no debemos y que pueden dañar a otros. No es tarea fácil, pero debemos trabajar para que nuestra lógica venza a nuestra ira.

Hay que tratar siempre de esperar y permitirse pensar cosas más razonables antes de dejar fluir lo primero que se nos venga a la cabeza; tenemos capacidad de hacerlo, pero nos debemos ejercitar para lograrlo.

Las personas enojadas tienden a tomar decisiones apresuradas y actuar en consecuencia, y luego se arrepienten.

Es mejor esperar antes de responder, y al menos darle una vuelta por la cabeza a las repuestas antes de emitirlas…

Hay que hacer una pausa y esperar: escuchar primero; la mayoría de la gente que se irrita es porque está frustrada, porque se siente amenazado, culpable, se siente solo o necesita reconocimiento.

Hay una técnica que sirve para evitar caer en el enojo y es que cuando alguien te esté gritando o diciendo cosas para irritarte, te imagines a esa persona en una situación chusca… PERO EVITA A TODA COSTA REIRTE, porque puede ser tomado como burla, y eso solo empeora las cosas.

Evite usar palabras como “nunca” o “siempre” para enjuiciar a alguien, esto puede resultar humillante y ofensivo.

Otra recomendación es NO UTILIZAR SARCASMOS, porque esto es otra forma de agresión.

Sí hay algunas situaciones que se sabe que resultan irritantes, hay que evitarlas o buscar alguna alternativa. Por ejemplo, si me irrita que alguien que conozco siempre llegue tarde, lo cito media hora antes.

También hay que tratar de elegir el momento para tratar los asuntos que resulten delicados, cuando la gente está cansada generalmente es más irritable, o sí tiene hambre, o no ha dormido bien.


Creo que es muy bonito lo último que nos pones en la lectura: “…El que ama es capaz de decir palabras de aliento, que reconfortan, que fortalecen, que consuelan, que estimulan. Veamos, por ejemplo, algunas palabras que decía Jesús a las personas: «¡Ánimo hijo!» (Mt 9,2). «¡Qué grande es tu fe!» (Mt 15,28). «¡Levántate!» (Mc 5,41). «Vete en paz» (Lc 7,50). «No tengáis miedo» (Mt 14,27). No son palabras que humillan, que entristecen, que irritan, que desprecian…”


Debemos trabajar en nosotros mismos todos los días por seguir este ejemplo.

Ivonne Rotzinger:



Gracias por estas actividades porque gracias a ellas si crecemos espiritualmente  aunque sea un poco en los valores . Te mando estas reflexiones que leí sobre la amabalidad y la paciencia.

UN POCO DE AMABILIDAD RINDE MUCHO La cantidad de amabilidad no guarda proporción con sus efectos. Las personas no suelen fijarse en tu esfuerzo por hacer algo por ellas. Solo perciben tu amabilidad. Lo que importa no es lo que haces, sino cómo lo haces. La acción amable más mínima vale más que la peor acción
LA AMABILIDAD ES CONTAGIOSA  Las acciones amables no acaban en ellas mismas: unas llevan a otras. El buen ejemplo cunde. Un solo gesto de amabilidad echa raíces en todas direcciones, y de las raíces salen nuevos brotes y nacen árboles nuevos. Su mayor servicio es que hace amables a los demás: suele ser más amable quien más amabilidad recibe. Esforzarte te hará más amable; a las personas con las que la practicas, si ya lo eran, les enseña a serlo aún más; y las que no lo eran, aprenden a serlo. De modo que no hay mejor obsequio que mostrarse amable: después de la gracia de Dios, es el mayor regalo.
LA PACIENCIA
Actualmente, nuestras vidas se desarrollan a un ritmo acelerado. A tal punto que todo pasa por hacer y llegar con rapidez, también para resolver nuestros asuntos personales y del trabajo, surgiendo muchas veces roces con personas que a lo mejor pudiéramos evitar.
La paciencia es el valor que nos hace como personas: tolerar, comprender, padecer y soportar los contratiempos y las advertencias con fortaleza y por ende sin lamentos; esto es posible porque uno aprende a actuar acorde a cada circunstancia, moderando las palabras y la conducta en esos momentos.

La paciencia es un rasgo de carácter que nos permite pasar por situaciones caóticas sin derrumbarnos, nos permite educar a nuestros hijos sin gritos y aceptar a los compañeros de trabajo entre muchas otras cosas.

Fabiola Torres:


La amabilidad y la paciencia, son dos características por las que sin duda recordamos a las personas. Tanto si las tienen como si no. Yo diría que son  una carta de presentación (entre otras cosas). También abren puertas como la confianza, la empatía o la amistad.


Rocío Basurto:

En éste punto, considero que lo que necesitamos es invitar a los compañeros a aplicar éstos conceptos: ser amables, coherentes y pacientes; los actos son los que dejan huella ya sean malos o buenos. Recordarles que el tener un título,  no nos hace mejores personas. Ocuparnos en mantener la armonía de nuestro lugar de trabajo evitando el sarcasmo y los malos tratos, pues esto en lugar de brindar confianza a los compañeros nos va alejando. Coherentes en el sentido en que piden respeto pero no lo dan. Dejemos de ser como los cangrejitos, apliquemos el suma y multiplica, dejemos de restar y dividir.

Judith Baez:

“Los necios dan rienda suelta  a su enojo, pero los sabios calladamente lo controlan”
Todos   en el centro de labor, centros comerciales o en nuestro hogar, hemos tenido situaciones que hacen molestarnos con facilidad y máxime cuando son malos entendidos, suposiciones, etc., sin embargo, cuando aprendes a controlar tus emociones (muy difícil pero no imposible), todo es más sencillo de digerir.
En mi caso y por experiencia propia, trato de controlar al máximo ofreciendo ese enojo a Dios y pidiéndole me dé la sabiduría suficiente para no pecar (hiriendo verbal o emocionalmente a mis semejantes).
Consejos que trato de llevar a cabo  ante una situación difícil:
Guardar silencio y retirarse
Respirar profundamente (sentir que es lo último que vamos a hacer)
“Justificar” que quien o quienes originaron tu molestia, no se sentían bien o tuvieron algún contratiempo que les irritó.
Tomar una hoja y papel y escribir todo el  malestar, no es cobardía ni traición, es comprender no estar listo para enfrentar la situación.
Salir o despejarse de la situación ayudará a enfriar la mente.
Solucionar el problema
Dar vuelta a la hoja

“No le sueltes la rienda al enojo porque es un caballo muy rebelde,
habrá situaciones donde estarás tentado a explotar, pero es tu decisión,
contrólate, se sabio, recuerda que puedes enojarte,

lo que no puedes es pecar”


Guadalupe Sánchez:


Yo creo que para dar amor a los demás primero hay que amarnos a nosotros mismos, respetar a los demás tal como queramos que nos respeten los demás. 
Para crear una sana convivencia hay que evitando los gritos, sarcasmos y sobre todo no involucrarnos en cosas que no nos atañan, eso para mí se llama “respeto”, no importa el rango o jerarquía que se tenga, siempre debe de haber respeto, tolerancia y paciencia.

Te comparto un pequeño pensamiento que me encontré y me gusto:

¡Ama!
Ama por encima de todo,
No cierres los ojos a la suciedad el mundo,
No ignores el hambre
Olvida la bomba,
Pero antes haz algo para combatirla,
Aunque no te sientas capaz.

¡Sueña!
Pero no perjudiques a nadie y
No transformes tu sueño en fuga

Sube…
Haz de los obstáculos escalones
Para aquello que quieres alcanzar.
Mas no te olvides de aquellos
Que no consiguieron subir

En la escalera de la vida

Virginia Franco:


El AMOR es realmente muy importante para incluirlo en nuestra vida diaria, debemos hacerlo un HÁBITO; actualmente la juventud es realmente muy impaciente por la misma inercia que viven, por lo que es necesario fomentar la paciencia en el hogar, para permitir que en todo nuestro alrededor se pueda permear la amabilidad y el amor, en el trabajo, en la oficina, hasta con extraños; nuestros propios conflictos personales no nos permiten SIEMPRE ser un ejemplo de paciencia y amabilidad, es otra forma de AMAR AL PRÓJIMO, darles un poco de nuestro corazón.

jueves, 7 de abril de 2016

Actividad de la semana: "Tómate una selfie. Compártenos un momento de servicio”

La actividad de esta semana lleva por título “Tómate una selfie. Compártenos un momento de servicio”. Esta es una propuesta de la Dirección de Servicios Tecnológicos dentro de nuestro Programa de Crecimiento Espiritual.

La espiritualidad está viva y se alimenta de cada momento en el que estamos presentes. Somos personas que buscan trascender mediante el servicio, alimentando de esta forma nuestra espiritualidad y la de la persona que hemos ayudado con nuestro esfuerzo y trabajo. Por tanto, como áreas de servicio que somos y siendo nuestro trabajo una oportunidad para manifestar nuestra espiritualidad, los invitamos a captar en una fotografía un momento de servicio, evidenciando quién eres, lo que haces y a quién apoyas.

Esta actividad propone que te tomes una selfie con una persona a la que hayas brindado un servicio en el transcurso de la semana, y nos la envíes por este medio. ¡Captura un momento de tu trabajo diario y compártelo! Haz participes a tus usuarios de nuestro programa de crecimiento, ya sean alumnos, profesores o administrativos.


Aportaciones

Betz de Auditoría Institucional, atendiendo al Dr. Israel Martínez de la Facultad de Ciencias de la Salud en un tema vinculado con materias de Internado Médico.


Humberto y Ramón con su proveedor de telefonía afinando servicios institucionales...



Juan Jacobo con sus usuarios de la VFI. Se configuró su cuenta de correo, instalación de Office, Adobe Cs6 Mc, migración de información de su equipo Pc a Mac.



Angie con dos personas que se acercaron a preguntar por el área de Atención Preuniversitaria, ya que se encontraban desorientadas. Angie se dio a la tarea de darles la información que solicitaban, y nos comparte que la señora le agradeció con una sonrisa el haberle apoyado, y accedió a tomarse la foto. Le dijo a Angie que era una persona amable y servicial.  

¡Esto es lo que debe distinguir nuestro trabajo! ¡Lo que hacemos habla de nosotros y de nuestra Universidad!


Luis Miguel con un usuario de Diseño a quien se brindó mantenimiento de equipo.


Miguel Ángel ayudando a los que no pueden imprimir...



Equipo de Evaluación Institucional en un momento de trabajo... (Haydeé, Maru y LuisMa).


La selfie de Juan Carlos (se resiste a voltear):


Selfie del equipo de auditoría ayudando a la Coordinadora de posgrado de la Facultad de Psicología, para  la entrega de su documentación de fin de cursos:


Una evidencia del cumplimiento en tiempo y forma de la Facultad de Derecho . “Programas de Posgrado.”



Uno, dos, tres por Roberto Carlos y todos sus usuarios. Maricarmen en la segunda fotografía. :)



                               

Uziel con sus compañeros Víctor, Javier y Jacobo del módulo de biblioteca, porque el servicio también se brinda dentro del área, señala:




Víctor Eduardo apoyando a una usuaria con un reporte de correo:



Katy e Iván con la "actitud y calidad en el servicio", atienden a una alumna de licenciatura:


El equipo de Sistemas (Emilio, Isa y Mariana), después de una reunión de trabajo con una usuaria:



Areli y Maru, coordinándose para decidir qué documentos hay que traducir:


Omar apoyando a una usuaria para resolver problemas de visualización de calendarios en O365 (la foto se resiste a voltear):





Siempre trabajando para que las metas de los alumnos se plasmen en papel en su graduación… Certificación, titulación y Servicios Escolares.

Adriana, Mercedes Lourdes, Amelia, Tere, Roci, José Manuel...



José Manuel, Edith y...


Delia entregando una constancia solicitada, en tiempo y forma:


Sagui dando asesoría a usuario de como  insertar una firma de como Outlook:



"En el “nuevo” archivo y todo(a)s colaboramos para que la actividad saliera en tiempo y forma, es decir el servicio de la ayuda al prójimo en el área es parte del día a día…":

Juan Martín, Guadalupe, Roci y Maru...



Lulú brindando atención y calidad en el servicio, a un Profesor de Fotografía:





¡Gracias por compartirnos un momento de servicio!

martes, 15 de marzo de 2016

Reflexión de la semana: Experiencias Trascendentes.


Según Eduardo Andión Gamboa,[1] “…la pretensión de los artistas… es disolver la diferencia entre el arte y la vida…”

El Papa Juan Pablo II en su “Carta a los Artistas”[2] comenta que el diálogo entre los artistas y la Iglesia no se ha detenido nunca y destaca que la intuición artística va más allá de lo que perciben los sentidos,  e intenta penetrar en la realidad e interpretarla, brotando su inspiración de lo  más profundo del alma humana, “allí donde la aspiración a dar sentido a la propia vida se ve acompañada por la percepción fugaz de la belleza y de la unidad misteriosa de las cosas.”

Cuando entendemos que parte de la religiosidad implica la búsqueda de la trascendencia, el arte nos abre una posibilidad para la experiencia única y personal, el arte nos puede dar “momentos de gracia” porque, decía Juan Pablo II, el ser humano es capaz de tener, a través del arte, “una cierta experiencia del Absoluto que le transciende”.

En un afán de motivar estas vivencias, compartimos un espacio artístico de nuestra ciudad que les puede resultar muy interesante, y notas específicas sobre la exposición de Boris Viskin, que estará abierta hasta el 14 de Agosto.

Es un artista que se considera “post-pictórico” pues lleva la pintura más allá al incluir variados elementos y materiales. Nació en la ciudad de México en el año de 1960; de origen judío, desde muy joven se interesó por el arte, vivió su juventud en Israel y después viajar por Europa, decide irse a Florencia para estudiar arte. Al terminar, regresa a la ciudad de México en donde actualmente reside.


Su obra lleva a reflexionar sobre las limitantes que como seres humanos nosotros mismos trazamos entre unos y otros. Con gran carga religiosa, elementos y símbolos, encontramos que su obra nos invita a la reflexión pero también descubrimos un poco de humor, originalidad y sorpresa.























Links relacionados:
Museo de Arte Moderno
Revista L’Enfer des Arts: El artista Boris Viskin
Periódico Excelsior: La belleza de Viskin en el Museo de Arte Moderno
Carta del Santo Padre  Juan Pablo II a los Artistas




[1] Anuario de Investigación UAMX 2007-2008 Méx, pags 311-329
[2] Carta del Santo Padre  Juan Pablo II a los Artistas

Reflexiones.

Rocío Argueta Basurto.
En ésta ocasión me gustaría compartir el arte de Domenikos Theotokopoulos “El Greco” que aunque nunca formó parte de ninguna religión es claro que Jesucristo marco su vida, lo interpretó manifestando su fe y  pasión al  Maestro en su obra. 
Fue un pintor extravagante que quiso hacer lo que nadie había hecho antes, fue rebelde a los dictadores de la religiosidad de esos tiempos, pero me queda claro que adoraba, creía y sobre todo, quería trascender la palabra de Dios por medio de su obra; a continuación dejo tres de sus obras más representativas.

La anunciación.



La adoración de los pastores.

La trinidad.




Emilio Dávalos Miaja

Es un hecho es que existen varios artistas que elevan a estado espiritual su propio trabajo, éstos nos acercan un poco a la grandeza de la propia creación y su creador. Un buen ejemplo de esto son las pinturas de Caspar David Friedrich, en algunas de ellas se consigue obtener un estado de conciencia expandido. Aunque su especialidad es el paisaje, el quería generar un sentimiento de religiosidad a través de este. Ejemplo de esto






Fabiola Torres Adame

Yo deseo compartirles que, dentro de las manifestaciones del arte, siempre me ha llamado la atención la búsqueda del rostro de Cristo.


En el caso de la actuación cinematográfica o televisiva, creo que todos hemos visto al menos una versión de la Pasión de Cristo, y si hemos visto más de una, seguramente hemos comparado cuál interpretación de Jesús fue la mejor. Para mí, la caracterización de Jesús que más me satisface, o no sé si decir, agrada o conmueve, es esta:


Digamos que… se la creo al actor. Logra transmitirme un “no sé qué” (a veces las experiencia trascendentes nos dejan esa sensación). Claro que hay muchas otras caracterizaciones, y ustedes tendrán su favorito. Pero es sólo un ejemplo de cómo el arte pude comunicar una experiencia especial de fe o espiritualidad.

Siempre me preguntado también, cómo se preparará un actor para representar a uno de los personajes más fascinante de la historia (para algunos, el más fascinante). Debe ser un maravilloso reto. Me atrevo a decir que es incluso transformador.










Irma Soto del Castillo

Particularmente, también me llama la atención otra forma de arte como es la poesía y en este sentido, puedo admirar a Sor Juana Inés de la Cruz, quien desde su ferviente y férrea religiosidad así como su particular facilidad para escribir, logró combinar el misterio de la creación de Dios, con una crítica constructiva a la sociedad de la época en que vivió, que en mucho es muy parecida a la actual; cuestiona con profundidad la conciencia del ser humano.

Como ejemplo, algunos versos de dos poemas:

Oración Traducida del Latín

Ante tus ojos benditos
Las culpas manifestamos,
Y las heridas mostramos,
Que hicieron nuestros delitos.

Si el mal, que hemos cometido,
Viene a ser considerado,
Menor es lo tolerado,
Mayor es lo merecido.

La conciencia nos condena,
No hallando en ella disculpa,
Que respecto de la culpa,
Es muy liviana la pena.

Del pecado el duro azar
Sentimos, que padecemos
Y nunca enmendar queremos
La costumbre de pecar.

  
Nacimiento de Cristo

De la más fragante rosa
Nació la abeja más bella,
A quien el limpio rocío
Dio purísima materia.

Nace, pues, y apenas nace,
Cuando en la misma moneda,
Lo que en perlas recibió
Empieza a pagar en perlas.

Que llora el alba, no es mucho
Que es costumbre en su belleza;
Mas ¿quién hay que no se admire
De que el sol lágrimas vierta?

Si es por secundar la rosa,
Es ociosa diligencia,
Pues no es menester rocío
Después de nacer la abeja.

Rosa María Arias Noriega
No tengo un artista, ni obra preferida. Una catedral, una pintura, una escultura, una película y hasta la propia naturaleza, me invita a meditar sobre la grandeza de Dios que sirve de inspiración para el artista.

Maru Hernández Pardo
Les comparto un cuadro que me "atrapó" cuando lo ví, y una descripción que me encontré en : http://www.elcuadrodeldia.com/post/100062624287/jules-bastien-lepage-juana-de-arco-1879-%C3%B3leo

"...Bastien-Lepage dedicó su corta carrera artística a pintar cuadros de temática rural, con un estilo realista un poco edulcorado (en plan anuncio publicitario: “trabaja la tierra y vive feliz”). En este caso concreto, en vez de pintar a una campesina anónima, lo que hace es representar a Juana de Arco en el momento de su revelación. Suponemos que la muchacha estaba hilando tranquilamente en el jardín cuando se le han aparecido los tres santos: San Miguel (el arcángel guerrero), Santa Catalina y Santa Margarita. El susto ha debido de ser monumental, porque al levantarse de golpe ha tirado al suelo el taburete en el que estaba sentada (no es para menos). Los tres seres sobrenaturales siguen en el fondo del cuadro, flotando en el aire y envueltos en una especie de bruma. El artista no quiere darles un papel protagonista, por eso los ha colocado detrás de las ramas de los árboles, un poco camuflados. Lo que le interesa es destacar la reacción de Juana, que se apoya aturdida en un árbol, con la mirada perdida, tratando de asimilar el mensaje que acaban de darle: tendrá que ponerse una armadura e ir a luchar a la Guerra de los Cien Años, para liberar a Francia del asedio inglés. Casi nada..."

viernes, 11 de marzo de 2016

Club de Lectura: Leyendas mexicanas

El 8 de marzo nos reunimos para conversar sobre leyendas mexicanas: La llorona; La Virgen de los Remedios y La Adelita. Vinculamos estas historias con la mitología prehispánica, la fe católica y el servicio respectivamente.

En esta ocasión, el área de Servicios Escolares y Atención al Público, fueron los anfitriones. ¡Excelente sesión!









Isa medio oculta pero al habla...





Y así cerramos todos los estamos y los que somos...



Lectura 1.

La Llorona

Leyenda Mexicana, La Llorona...

Los cuatros sacerdotes aguardaban expectantes.
Sus ojillos vivaces iban del cielo estrellado en donde señoreaba la gran luna blanca, al espejo argentino del lago de Texcoco, en donde las bandadas de patos silenciosos bajaban en busca de los gordos ajolotes.
Después confrontaban el movimiento de las constelaciones estelares para determinar la hora, con sus profundos conocimientos de la astronomía.
 De pronto estalló el grito....
¡Ayyy mis hiiijooooooosss!., ¿dónde los llevaré para que escapen de tan funesto destino?...

Lectura 2.

La Virgen de los Remedios

Historia vaga con romántica y bella leyenda de amores entre la nobleza visigoda de Toledo, en los inicios del ya muy lejano siglo VIII, y aventuras de guerreros mercenarios extremeños de la época de Hernán Cortés, a finales del siglo XV, enmarcan a la pequeña imagen de la Virgen de los Remedios y el diminuto "niño" que sobre su pecho alberga.
Andando el tiempo, y ya en la Gran Tenochtitlán, luego de que Cortés mandó retirar del Templo Mayor a los dioses aztecas, Rodríguez de Villafuerte colocó en él lugar de Huitzilopochtli a la virgen española, sitio del que la rescató antes de huir con sus compañeros en la memorable noche (la Noche Triste) del 30 de junio de 1520, ocasión en la que -según los cronistas- Rodríguez de Villafuerte prefirió cargar con su Virgen que con el oro que codiciosamente, a pesar de su gravísima situación, los otros apañaban, y que, en gran medida, fue lo que, por el sobrepeso, les costó la vida.
Horas después del desastre, cuando Cortés llegó y derramó lágrimas en el sabino de San Juan, a un lado del Cerro de los Remedios, en Naucalpan, Rodríguez de Villafuerte ocultó su virgen en la oquedad de un maguey que le pareció a propósito en la cima de aquel cerro, llamado entonces de Otomcopolco ("lugar de otomíes").
La imagen no fue localizada sino 20 años después por el cacique otomí Ce Cuauhtli, bautizado luego como Juan del Águila Tovar, quien la llevó a su casa; pero como la imagen volviera -según la leyenda- una y otra vez al sitio en que el cacique la encontró, fue ahí donde los religiosos de Tacuba decidieron erigirle una iglesia, en la inteligencia de que la actual no tiene ya nada de aquélla...

"La Adelita". Leyenda revolucionaria.

La famosa Adelita de la canción existió en la vida real antes de convertirse en personaje de leyenda como soldadera revolucionaria; es decir, que formó parte de las mujeres que participaron en la Revolución Mexicana de 1910, que marchaban junto con los soldados como cocineras, enfermeras, ayudantes, enterradoras, y amantes. Su nombre completo fue Adela Pérez Velarde. Nació en Ciudad Juárez el 8 de septiembre de 1900. Fue nieta de Rafael Velarde, quien fuera amigo de don Benito Juárez y en cuya casa el Benemérito se alojó, en su camino hacia el norte de la República Mexicana, en los días aciagos de su lucha contra los invasores franceses. 
Adela se dedicó a la enfermería, la cual estudió pese a la oposición de su padre, un rico comerciante de Ciudad Juárez. En 1914, dio la casualidad que atendiese a un soldado herido llamado Antonio del Río Armenta quien, profundamente enamorado, le escribió un corrido súper conocido por todos los mexicanos y algunos extranjeros...

miércoles, 9 de marzo de 2016

Plática de experto (vía Facultad de Derecho): Los Cristeros ¿una guerra olvidada?

Hoy asistimos a la plática “Los Cristeros ¿una guerra olvidada?”, impartida por el Dr.  José Antonio Nuñez Ochoa, de la Facultad de Derecho.

El impedimento y castigo del Estado a quienes profesaban la fe católica. Crímenes a sacerdotes, religiosos(as) y personas en general por "creer".  Mártires de Cristo. 

Debemos valorar la época en la que nos ha tocado vivir. Una época que, si bien no está exenta de injusticias y absurdidades, no limita ya la libre creencia y profesión de la fe.